El legendario diseñador John Romero confirmó que su próximo juego de disparos sigue en marcha tras perder la financiación de Microsoft en 2025, incorporando ahora una filosofía de exploración libre fuertemente inspirada en The Legend of Zelda: Breath of the Wild.

Durante su participación en la feria Gamescom Asia x Thailand Game Show 2026, Romero abordó el difícil momento que atravesó su compañía, Romero Games. El estudio sufrió una abrupta reducción tras el recorte de fondos de la división de Xbox, pasando de contar con 110 trabajadores a una reducida plantilla de apenas cinco integrantes. A pesar del golpe que significó ese revés el año pasado, el creativo detrás de clásicos como Wolfenstein 3D, Doom y Quake afirmó sentirse en uno de sus mejores momentos creativos en décadas.

Romero reconoció que el desenlace con la multinacional fue difícil, pero remarcó que no guarda ningún tipo de rencor. Según explicó, su mentalidad siempre apunta a seguir adelante y buscar alternativas para continuar creando, lo que permitió asegurar un nuevo socio editorial para financiar la producción de este ambicioso proyecto.

Un shooter con nueva casa y motor gráfico renovado

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Aunque el creativo prefirió mantener la reserva sobre la identidad de su nueva distribuidora y la fecha tentativa de lanzamiento, confirmó que el proyecto se construye sobre Unreal Engine 5.8. Además, aseguró que están rescatando una gran cantidad de elementos, mecánicas y conceptos desarrollados para el título previo que quedó truncado tras la ruptura comercial.

Romero ya había mencionado con anterioridad en eventos como el Salón del Videojuego de Madrid que la experiencia de juego ofrecería algo sumamente fresco. En aquella oportunidad comparó el impacto de su propuesta con lo que provocó Elden Ring, donde los jugadores descubrieron dinámicas y posibilidades novedosas dentro de un género ya establecido. Ahora, Romero profundizó en cómo esa misma sensación de aventura sin ataduras se trasladará a un título de disparos en primera persona.

El diseñador aclaró que prefiere que los jugadores tomen sus propias decisiones sin que el sistema les imponga constantemente la manera de interactuar con el entorno. Para ilustrar esa libertad, Romero puso como referencia situaciones presentes en títulos independientes como Blue Prince, donde cruzar una puerta o cambiar de dirección abre posibilidades totalmente insospechadas dentro de la estructura general.

La influencia directa de Breath of the Wild

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La principal fuente de inspiración mencionada por el desarrollador para construir el ritmo de la partida es The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Romero explicó que le fascina cómo el clásico de Nintendo incita constantemente al desvío espontáneo mediante puntos de interés visibles en el horizonte.

El creativo describió que la meta es replicar esa dinámica en un contexto de acción y disparos: el usuario puede fijar la vista en una torre lejana con la intención de alcanzarla, pero el trayecto está repleto de distracciones y eventos que cambian por completo los planes inmediatos. De esa forma, el objetivo principal queda en segundo plano frente a la diversión del camino recorrido.

Romero insistió en que busca brindar una auténtica sensación de aventura en lugar de una experiencia guiada por marcadores rígidos. Con un equipo reducido pero enfocado y el respaldo de un nuevo socio, Romero confía en entregar una perspectiva renovada para los fanáticos del género que él mismo ayudó a fundar hace décadas.