En un callejón tranquilo junto a una calle ruidosa, una desconocida te entrega un USB. Si quieres ver qué hay dentro, lo conectas. Así abre Radiotext, el RPG de hacking cyberpunk de Alp Arslan que desde el 28 de septiembre de 2026 está disponible en Steam. El precio de lista es 9,99 libras / 11,99 dólares / 11,99 euros, con un 30 por ciento de descuento de lanzamiento durante las dos primeras semanas. Lo comunica Bonfire PR en Games Press con el tono justo: atención, hackers, la estática aclaró.
Radiotext no es un shooter con neon y katana. Es software de los noventa que permite comunicarse por ondas de radio. Entran a una red abandonada como forasteros; hablando con usuarios, enlazando canales olvidados y decodificando frecuencias, van armando qué diablos pasó en esa red vieja y de qué lado se ponen cuando la conversación se pone política. Hay activistas, mentiras, demasiada sinceridad y la sospecha de un topo. Si alguna vez te engancharon Duskers, Hypnospace Outlaw o S.P.L.I.T, el pitch te está mirando a los ojos.
El desarrollador viene del rol de mesa —trabajó en Historica Arcanum: Serenade for the Damned, Silver ENNIE al mejor adventure largo— y eso se nota en cómo trata la conversación como sistema. Las rutas se ramifican; una bendición en un chat puede ser una maldición tres nodos después. Hay opciones escondidas que no aparecen subrayadas en menú. La interfaz es terminal retro con mecanica de tipeo y sonidos que huelen a plástico viejo. Puedes recolorear la UI y mover nodos. La promesa de duración es honesta: tres a cuatro horas para una pasada completa, con finales múltiples y una red que sigue explorándose cuando la historia “termina”.
Lo más simpático del diseño técnico es casi un chiste de ingeniería. Aunque parece 3D, Radiotext corre en 2D y mantiene tamaño, RAM y VRAM cerca de 200 MB incluso a 4K con entornos realistas. Es el tipo de detalle que enamora a quien juega en portátil o en PCs que ya no son la última RTX. Además nace con modding en mente: demo y juego completo incluyen guía para crear historias, NPCs y puzzles propios. Y hay una capa social asíncrona al estilo de las notas de Dark Souls o Death Stranding: una red social dentro del juego, parecida a X, donde mensajes de jugadores se mezclan con los de NPCs. La red, literalmente, no duerme.
Steam lista el título como Adventure, Indie y RPG, con logros, Steam Workshop y Family Sharing. Hay demo gratuita que sigue disponible para quien quiera probar la estática antes de pagar. El soporte arranca en Windows, con fichas también para macOS (Apple Silicon) y SteamOS/Linux en los requisitos publicados. No es un AAA disfrazado de indie: es un proyecto pequeño con voz propia, prensa gestionada por Bonfire y un press kit en Drive para quien cubra el lanzamiento. En un feed saturado de early access de cien horas, un cyberpunk de una tarde con descuento del 30 por ciento se siente casi subversivo.
La pregunta que hace el juego —y la nota de prensa— es la misma: ¿te unes al levantamiento de ciberactivistas contra los corporativos o solo escuchas la radio? Radiotext no te va a resolver esa duda con un skill tree de mil nodos. Te la va a resolver con lo que escribes en el terminal y con a quién crees cuando la señal se pone turbia. Alp Arslan entrega un paquete corto, moddeable y barato en el momento de descuento. Si tu idea de hacking es menos “penetrar firewalls con QTE” y más “leer entre líneas en una BBS fantasmal”, el USB ya está en tu inventario de Steam. Solo falta decidir si lo conectas esta noche o dejas que la estática espere otro día.
Bonfire PR deja el press kit abierto y al desarrollador disponible para entrevistas; es la clase de lanzamiento pequeño que sobrevive si la prensa indie y los streamers de narrative lo miran a tiempo. En PixelPress lo registramos porque el feed no puede ser solo remasters de cuarenta y cinco gigas y early access de ciento cuarenta. A veces la noticia del día cabe en doscientos megabytes y en una pregunta escrita en un terminal. Radiotext ya está en la tienda. La estática, a partir de aquí, es tuya.