Microsoft confirmó lo que se venía anticipando desde hace semanas: una reducción de 3.200 empleos dentro de su división Xbox, acompañada del cierre de cuatro estudios de desarrollo. La medida, calificada internamente como la reestructuración más significativa en la historia de la marca, elimina de su catálogo a Double Fine, Compulsion Games, Ninja Theory y Undead Labs, estudios responsables de títulos como Psychonauts, We Happy Few, Hellblade y State of Decay.
El impacto no se detiene ahí. Arkane Lyon, el estudio francés detrás de la saga Dishonored, figura entre los estudios que Microsoft evalúa eliminar como parte de este ajuste, aunque su salida definitiva no está confirmada. Se manejan conversaciones internas que podrían decidir su continuidad en los próximos días.
A esta lista se suma ahora Obsidian Entertainment, estudio reconocido por su trabajo en RPGs narrativos, que negociaría directamente con Microsoft para evitar correr la misma suerte que sus compañeros. La compañía no ha detallado públicamente los términos de esa negociación, pero se trataría de un esfuerzo por preservar al estudio dentro de la estructura de Xbox Game Studios pese a la ola de recortes.
El proceso forma parte de una revisión integral del negocio de Xbox, que busca reducir costos operativos y concentrar recursos en un número menor de proyectos y equipos internos. Microsoft no ha ofrecido un desglose público de cuántos empleados de cada estudio se ven afectados directamente por los despidos, ni un cronograma exacto para el cierre definitivo de las operaciones de los cuatro estudios ya confirmados.
La noticia golpea a una comunidad de desarrolladores que en los últimos años ya había enfrentado múltiples rondas de recortes tras la adquisición de Activision Blizzard. La pérdida de estudios con identidades creativas tan marcadas como Double Fine o Ninja Theory reabre el debate sobre el rumbo que Microsoft le está dando a su ecosistema de estudios internos, mientras el futuro de nombres como Arkane y Obsidian permanece en el aire.