El sindicato francés STJV acusó formalmente a Microsoft de provocar retrasos deliberados e incrementar los costos operativos en el desarrollo de Marvel's Blade tras imponer una estricta congelación de contrataciones de 19 meses en Arkane Lyon, medida que ahora la multinacional utilizaría como pretexto económico para justificar el cierre definitivo o la venta forzada del estudio.
A través de un comunicado oficial publicado por el Syndicat des Travailleureuses du Jeu Vidéo (STJV), la organización gremial alertó sobre la incierta situación laboral que enfrentan 217 trabajadores de la desarrolladora en Francia. Según la entidad, la producción del esperado videojuego de vampiros avanza de forma positiva y mantiene los estándares de calidad habituales de la compañía, por lo que las razones financieras argumentadas por la multinacional responderían a un sobrecoste creado de manera artificial para debilitar la posición del estudio frente a los accionistas.
La estrategia denunciada por el sindicato
El comunicado detalla que la congelación de contrataciones durante más de un año y medio generó un impacto directo y negativo en el calendario del proyecto. Posteriormente, Microsoft habría utilizado esos mismos retrasos y los costos adicionales acumulados como justificación para catalogar al estudio como un centro de costes prescindible dentro de su estructura global. Esta táctica, según el sindicato, es una maniobra deliberada para desmantelar equipos talentosos bajo la apariencia de una reestructuración necesaria.
Desde el STJV aseguran que esta decisión responde exclusivamente a una búsqueda de optimización de beneficios a corto plazo, ignorando el valor a largo plazo que aporta el talento humano. El sindicato recordó además que Arkane cuenta con una trayectoria de 25 años de historia en la industria y juegos que han vendido decenas de millones de copias a nivel mundial. Sin embargo, acusan que los ingresos generados por sus títulos anteriores no figuran de forma representativa en los resultados consolidados debido a los mecanismos internos de flujo de caja del grupo, lo que invisibiliza el éxito real de sus proyectos.
Exigencias para proteger a los trabajadores
Dado que la legislación francesa otorga la posibilidad de buscar un comprador externo para garantizar la continuidad del estudio, la representación sindical exige tener voz activa y voto en la evaluación de eventuales ofertas de adquisición. Entre sus demandas principales se encuentra la creación de un fondo de protección robusto para la plantilla en caso de que un nuevo propietario aplique despidos masivos dentro de los 24 meses posteriores a la adquisición, asegurando así la estabilidad laboral.
En el escenario de que no prospere ninguna venta y se concrete el cierre definitivo de las dependencias en Lyon, el STJV solicita que Microsoft disponga de recursos acordes a sus beneficios globales para mitigar el impacto social. Las peticiones incluyen una indemnización por despido de 200.000 euros por trabajador, dos años de apoyo financiado para la recolocación laboral, fondos destinados a la formación o creación de nuevos estudios independientes y compensaciones justas para el personal externo y contratista cuyos contratos se vean interrumpidos abruptamente por esta decisión corporativa. El sindicato subraya que la responsabilidad social de una empresa de la magnitud de Microsoft debe ir más allá de los números fríos y proteger a quienes han construido su prestigio.