Meta se libró de comparecer ante un tribunal de Los Ángeles después de que el demandante retirara voluntariamente su caso apenas días antes de que comenzara el juicio. La demanda había sido presentada por un joven de 15 años identificado con las iniciales R.K.C., residente de Florida, quien acusaba a la plataforma de provocarle daños psicológicos vinculados a un uso compulsivo de sus productos.

El proceso formaba parte de un conjunto de juicios piloto o "bellwether", diseñados para poner a prueba distintos argumentos legales antes de que avancen cientos de demandas similares acumuladas contra las grandes tecnológicas. Este habría sido el segundo de esa serie, y su desarrollo se seguía de cerca como posible indicador de cómo podrían resolverse casos futuros relacionados con el impacto de las redes sociales en menores.

Con el retiro de la demanda, ninguna de las grandes empresas tecnológicas enfrenta actualmente un juicio activo dentro de este litigio coordinado. La decisión llegó de forma abrupta, apenas una semana antes de que los abogados de Meta debieran presentarse ante la corte, lo que dejó en pausa —al menos por ahora— el intento de sentar un precedente judicial claro sobre la responsabilidad de las plataformas en casos de adicción digital.

No se ha confirmado públicamente el motivo exacto detrás del retiro del caso, aunque este tipo de decisiones en litigios de gran escala suelen darse en el contexto de negociaciones extrajudiciales o reevaluaciones estratégicas por parte de los equipos legales. Tampoco se descarta que el caso pueda reactivarse más adelante o que otros procesos similares dentro del mismo grupo de demandas continúen su curso en los próximos meses.

El litigio en su conjunto sigue representando una de las presiones legales más significativas para la industria de redes sociales, en momentos en que reguladores y familias en Estados Unidos han intensificado el escrutinio sobre el diseño de plataformas dirigidas a adolescentes. Por ahora, Meta evita una nueva exposición pública en tribunales, pero el trasfondo legal más amplio permanece sin resolver.