Hay remakes que alargan la despedida y hay remakes que cierran la cuenta. Final Fantasy VII Revelation, tercer y último capítulo de la trilogía tras Remake y Rebirth, llega a PlayStation 5 el 8 de abril de 2027. En el Tokyo Game Show 2026, PlayStation Blog Japan ofreció el primer hands-on serio: un tramo centrado en combate dentro de la Whirlwind Maze, con Vincent y Cid jugables, el nuevo sistema FITS y un duelo contra Jenova Deathmourner / Jenova Death.
La demo arranca con Cid incorporándose al grupo. La partida suma ocho miembros y el destino es el laberinto de vientos donde Sephiroth espera con esa paciencia teatral que ya no sorprende a nadie… hasta que el terreno sí lo hace. Hay que deslizarse por bordes de acantilado, saltar cornisas con parkour y soportar un paisaje que aúlla. Cintas de luz tipo aurora rompen la oscuridad; figuras de túnica negra merodean el camino. La atmósfera no pide subtítulos: pide que no te caigas.
Vincent llega con dos personalidades de combate. Con arma de fuego mantiene distancia; con transformación monstruosa (manteniendo R1) se mueve a cuatro patas y desgarra de cerca. Encadenar disparos estándar hace evolucionar sus habilidades de Blood Moon a Execration y luego Retribution, según el conteo de golpes. No hay que apuntar a mano: Cuadrado dispara, Triángulo ejecuta habilidades, y el ritmo se siente seco y rápido. En forma bestia, mantener Triángulo acelera el stagger. La forma monstruo no tiene límite duro de tiempo, pero el nivel de Chaos sube y reduce el HP máximo mientras dura la transformación. Cambiar entre humano y bestia según el enemigo es el truco; no un adorno cosmético.
Cid, lanza en mano, vive en el aire. Encadenar ataques con Cuadrado y pulsar de nuevo en el instante del aura azul abre derivados como Dragon Spin, Hyper Dive y Ground Pound. El alcance de la lanza barre grupos. Triángulo dispara Target Spear; mantener el botón carga hasta cinco lanzas. Clavar enemigos potencia Skydive y Burst Spiral. Es combate aéreo con geometría de punta, no un cameo de piloto en tierra firme.
El sistema FITS (Function-Integrated Tactical Suitwear) reparte cuatro especializaciones: Warrior, Knight, Black Mage y Summoner. Cada uniforme desbloquea capacidades distintas. En la demo, Cloud partía con Summoner: desde el menú de comandos se invocan Ifrit, Shiva, Titan y compañía por tiempo limitado. Volver a seleccionar FITS con una invocación activa dispara Pledge Roar, un golpe de alto daño que drena HP. Poder con factura médica incluida: la trilogía sigue cobrando peaje por presumir.
Más adentro del laberinto esperan Dragon Riders y Gigas. Sephiroth aparece hacia el final de la sesión y empuja el combate contra Jenova Death, rediseñada con cuerpo espinoso inquietante. Llueven ataques de fuego en área —bolas y rachas abrasadoras— que obligan a esquivar o bloquear. A mitad de pelea, tentáculos brotan y blindan el cuerpo hasta destruirlos uno a uno; después escupen fuego tipo lanzallamas. En la sesión de PlayStation Blog, la combinación de Synergy Abilities y Limit Breaks terminó por derribar a la criatura.
Lo que deja el hands-on no es un veredicto de puntuación —nadie midió frames ni inventó notas aquí—, sino un mapa de prioridades. Vincent y Cid dejan de ser muebles narrativos. FITS añade capas de riesgo al kit de invocaciones. Jenova Death actualiza un clásico sin pedir permiso a la nostalgia plana. Y la fecha del 8 de abril de 2027 convierte la Whirlwind Maze en ensayo general, no en trailer vacío. Quien haya seguido Remake y Rebirth ya sabe el tono: drama operístico, combate híbrido y un villano que aparece tarde a propósito. Revelation, al menos en Tokio, promete que el último acto no llegará de brazos cruzados.