PlayStation enfrentó un boicot organizado en la última semana de agosto que coincidió con la presentación del gameplay de GTA 6 y la beta de Modern Warfare 4. El llamado a los usuarios consistió en dejar de usar la consola, abstenerse de compras y no renovar sus suscripciones a PlayStation Plus. El analista Matt Piscatella de Circana indica que la actividad de la plataforma no mostró variaciones relevantes durante ese periodo, aunque no se divulgaron cifras concretas.

El movimiento no logró influir en la decisión de Sony de eliminar el formato físico; la compañía mantiene su postura y se prevé que el próximo año sea el último en que PlayStation ofrezca soporte para discos. Títulos como God of War Laufey y, potencialmente, Intergalactic: Heretic Prophet serán los últimos exclusivos físicos de la marca.

Rumores apuntan a que la próxima generación de consolas de Xbox podría incluir una unidad de discos, lo que permitiría a Microsoft cubrir el vacío que dejara Sony en el mercado físico. Mientras tanto, Microsoft ya está incorporando funciones que facilitan la digitalización de bibliotecas físicas, aunque no ha detallado su estrategia definitiva para el formato discográfico.