Activision lanzó de forma oficial las versiones remasterizadas de Call of Duty: Black Ops y Black Ops II para PS4 y PS5, marcando el regreso de dos de los títulos más queridos de la saga a las consolas actuales. Los jugadores que quieran revivir las campañas y modos multijugador originales deberán pagar 40 dólares por cada entrega, un monto que ha generado comentarios entre quienes esperaban un relanzamiento más accesible para juegos que superan ya los doce años de antigüedad.
El precio se vuelve aún más llamativo al considerar que ninguno de los dos paquetes incluye el contenido descargable original, como mapas adicionales o modos extra que en su momento ampliaron la experiencia de ambos títulos. Esto significa que quienes buscan la experiencia completa, incluyendo el popular modo Zombies con sus mapas extendidos, tendrán que evaluar si el contenido base actual satisface sus expectativas o si deberán esperar futuras adiciones de contenido pago.
Como alivio parcial, los suscriptores de PS Plus pueden acceder a un descuento del 50% en ambos juegos, lo que reduce el costo a 20 dólares por título durante el periodo promocional. Aun con ese descuento, la cifra final sigue siendo motivo de debate entre la comunidad, especialmente al comparar el valor con relanzamientos similares de otras franquicias que sí integran expansiones y contenido adicional sin costo extra.
El regreso de estos clásicos llega en un momento en que Call of Duty continúa expandiendo su catálogo disponible en consolas de nueva generación, apostando por la nostalgia de una base de jugadores que vivió estos títulos en su lanzamiento original. La reacción del público será clave para determinar si Activision ajusta su estrategia de precios en futuros relanzamientos de la franquicia.
Por ahora, ambos juegos ya están disponibles para su descarga en PS4 y PS5, sin que se haya confirmado una fecha para la llegada de contenido adicional o mapas de la era original del DLC.