Catorce años después del original, Juliet regresa con motosierra, animaciones de animadora y la misma idea de que un zombie lento merece un espectáculo. Lollipop Chainsaw 2: Back2Back ya es jugable en el stand de Sega/Atlus del Tokyo Game Show 2026, y el hands-on de Polygon (otra vez McWhertor) deja una impresión mixta que conviene leer sin romanticismo ni pánico moral. Es una secuela oficial, no un remake disfrazado; también es una build temprana que todavía no tiene voz.

Importa quién no está. James Gunn y Goichi Suda (Suda51) no aparecen involucrados en esta entrega, según el reporte. Quienes producen son Nada Holdings y Dragami Games —la misma órbita detrás del remaster de 2024, *Lollipop Chainsaw Repop*—, con participación de JP Games (Hajime Tabata). Vuelven el guionista original Masahiro Yuki y el artista Nekoshogun. Esa combinación explica por qué el estilo “se siente auténtico en superficie” aunque el equipo creativo estrella del 2012 no firme el cartel. Continuidad de tono no es lo mismo que continuidad de autoría, y conviene no confundirlas.

Lollipop Chainsaw 2: Back2Back en TGS: Juliet vuelve, la cámara aún titubea

El escenario actualiza San Romero: renace como Jaredwood, metrópolis de industria cinematográfica. Juliet queda atrapada en un mundo de película zombie distorsionada por un director misterioso; debe unirse a amigos para destapar la conspiración y frenar a zombies corruptos. Es pitch de PlayStation Store, no fanfic: la secuela se vende como meta-Hollywood podrido con sangre de feria. En el demo, la acción recupera el cóctel de animación porrista y cortes de motosierra. Juliet puede desplegar patines para atravesar hordas y usar la cadena como propulsión contra el suelo, triturando lo que se cruce. La cámara cinematográfica de kills es tempranamente “wonky”: zoom dramático y torpe que casi funciona y, al mismo tiempo, delata lo verde de la build.

Lo más raro del hands-on es la ausencia total de voiceover. Fuera de gemidos zombie, ni Juliet, ni Nick (de vuelta como cabeza cercenada) ni la jefa Zorbie —zombie inspirada en Barbie— dicen nada. El silencio vuelve el tramo repetitivo y sin chispa cómica; Polygon lo marca sin rodeos. Aun así, hay promesa si el equipo pule ritmo, cámara y, sobre todo, diálogo antes del estreno. La ventana anunciada es algún momento de 2027, con PlayStation 5 confirmada. No hay, en las fuentes verificadas de este digest, fecha día-mes ni multiplataforma cerrada: nos atenemos a lo confirmado.

Lollipop Chainsaw 2: Back2Back en TGS: Juliet vuelve, la cámara aún titubea

Conviene una nota de método. En foros y comentarios de artículos circulan lecturas ideológicas no verificadas sobre el discurso del estudio; esta nota no las amplifica. El trabajo periodístico aquí se limita a hechos de preview: quién produce, quién no está, qué se juega en TGS, cómo se mueve Juliet, qué falta en audio y qué plataforma está confirmada. Quien quiera pelear batallas culturales tiene Internet entero; quien quiera saber si la motosierra todavía corta encuentra un demo con ideas familiares, cámara inestable y un calendario que da tiempo —bastante— para que Dragami, Nada y JP Games conviertan el silencio en gag.

Back2Back es, por ahora, un título que vive en la frontera entre nostalgia útil y prototipo expuesto. El remaster Repop ya había recalentado el nombre; la secuela debe demostrar que Jaredwood no es solo un chiste de cartelera. Los patines y la propulsión de suelo son el tipo de detalle que vende un tráiler de gameplay de ocho minutos; la falta de voces es el tipo de detalle que un visitante de stand nota en tres minutos. Entre ambos extremos se juega la reputación de 2027.

Lollipop Chainsaw 2: Back2Back en TGS: Juliet vuelve, la cámara aún titubea

Tokio no perdona demos mudas durante mucho tiempo, pero tampoco exige que un preview temprano sea el juego final. Lollipop Chainsaw 2 llega con pedigree de remaster, autores originales de escenario y arte, y una heroína que todavía sabe hacer del kitsch un arma. Si el misterioso director de Jaredwood es metáfora o villano literal, lo sabremos cuando haya doblaje. Hasta entonces, anoten PS5, anoten 2027, y bajen un grado la euforia: la secuela oficial existe, se toca en feria y todavía necesita encontrar su propia voz —literalmente.